21st Century Socialism Caucus Statement on the Venezuela Invasion
Spanish, French, and Haitian Creole versions follow below
In the middle of the night, the United States launched an illegal attack on Venezuela, killing more than eighty people (including eighty-one year-old Rosa González) and kidnapping both President Maduro and First Lady Cilia Flores. This is a criminal action and an unauthorized act of war. We demand not just the immediate release of President Maduro, but the prosecution of Donald Trump.
This is not the first time that the United States has attacked a Venezuelan President. In 2002, the United States backed a violent and illegal coup against President Hugo Chavez, temporarily removing the president for several days until the Venezuelan people successfully reversed the coup plot (as captured in the documentary The Revolution Will Not Be Televised). Likewise, the United States backed violent and illegal coup attempts in 2014, 2017, 2019, and 2020. Why? Because the ruling political parties in the United States do not want a positive socialist example to exist anywhere in the world. Venezuela sits on top of some of the world’s largest oil reserves, and has redistributed the country’s wealth under socialist presidents. The Great Housing Mission, for instance, has built 4.9 million units of social housing over the course of a decade. Even though the United States has used an economic blockade (including more than a decade of illegal extraterritorial sanctions and, more recently, the abduction of oil tankers) to try to prevent development and manufacture unrest, they have failed. Venezuela has repeatedly defended itself, and the country has repeatedly re-elected members of the United Socialist Party of Venezuela (PSUV).
These past decades, both political parties in the United States have backed the most violent and extreme right-wing elements, because those elements promise retrenchment and the selling out of the country to foreign investors (“vendepatria”). The same pattern that socialists read about in books is happening today, in front of our eyes. Far-right figure María Corina Machado (who supported the 2002 coup attempt against President Chavez and is a major backer of Israel’s genocide) has promised a “massive privatization program” to undo all of the country’s socialist programs. This right-wing extremist says that “Venezuela is going to be the brightest opportunity for investment of American companies, of good people that are going to make a lot of money.” Even though the deeply unpopular Machado does not currently have the ability to take control of the country (despite Western efforts), Donald Trump is openly seeking the same goals, and has explicitly commented himself that “we will run the country” and “take the oil.” After policy setbacks in Asia, what we are seeing now is the re-assertion of the “Monroe Doctrine” as President Trump tries to control at least the Western hemisphere (hoping that resistance will be weaker). They’re not even hiding it, with a November 2025 National Security Strategy stating that “we will assert and enforce a ‘Trump Corollary’ to the Monroe Doctrine.”
As this unfolds, it is also important to see very clearly the role that the Democratic Party plays in legitimizing these terrible crimes. Their role is, plain and simple, to reinforce the absurd and incorrect justifications for the invasion. In the aftermath of the attacks, Sen. Chuck Schumer released a statement calling President Maduro “an illegitimate dictator,” with Rep. Hakeem Jeffries insisting that “Nicolas Maduro is a criminal and authoritarian dictator” who “is not the legitimate head of government.” These contemptible ghouls misinterpret Venezuela’s self-defense against foreign aggression as “authoritarianism,” and rely on a network of anti-socialist organizations to launder propaganda that gives a left-ish patina to their right wing arguments. Their goal is to neutralize any left opposition, while slowly continuing the strangulation of Venezuela. And even though they offer some kind of awkward procedural finger-wagging (e.g., demanding that the President consult with Congress and fill out certain paperwork before conducting invasions that they clearly support), they offer no real resistance whatsoever.
This is obviously not about “narco terrorism” (what even is that?), or about the Venezuela elections (the Supreme Court already reviewed that issue, and the right wing opposition figure failed to even show up and contest the results). This is about imperialism. As an organization, DSA needs to be firm and militant in its anti-imperialist posture, and we can’t let the Democratic Party’s false and misleading narrative dictate our organization’s path.
If we don’t put a stop to this, or if we keep following the lead of feckless Democratic Party politicians, then the Trump administration will have free license to launch similar attacks against Cuba, Mexico, Greenland, or any other country that asserts its sovereignty.
Please join us on Tuesday, January 6, 2026, for a mass call with DSA to discuss this and how we will respond as an organization. It’s critical that we get this right.
UPDATE (1/7/26): The recorded event is now available on YouTube.
Declaración del grupo por el Socialismo del siglo XXI sobre la invasión a Venezuela
A mitad de la noche del 03 de Enero, los Estados Unidos lanzó un ataque ilegal sobre Venezuela, asesinando a más de 80 personas (Incluyendo a la octogenaria Rosa Gonzalez) y secuestrando al Presidente Maduro y la Primera Dama Cilia Flores. Este es un acto de guerra no autorizado y una acción criminal. Exigimos no solo la liberación inmediata del presidente Maduro, sino también el enjuiciamiento de Donald Trump.
Esta no es la primera vez que los EEUU ataca a un presidente venezolano. En el 2002 los EEUU respaldaron un golpe violento e ilegal contra el presidente Hugo Chavez, removiendolo temporalmente del cargo por varios dias, hasta que el pueblo revirtió exitosamente la trama golpista (tal como se retrata en el documental La revolución no será transmitida). De la misma forma que respaldo intentos ilegales de golpe en los años 2014,2017,2019 y 2020. ¿por qué?
Porque los partidos políticos estadounidenses dominantes no quieren que exista un ejemplo socialista positivo en ningún lugar del mundo. Venezuela reposa sobre una de las reservas petroleras más grandes del mundo, y ha redistribuido la riqueza del país bajo mandatos presidenciales socialistas. La Gran Misión Vivienda Venezuela por ejemplo, ha construido más de 4.9 millones de unidades de vivienda social en el transcurso de una década. Aun cuando los EEUU han utilizado un bloqueo económico (incluyendo más de una década de sanciones extraterritoriales ilegales, y más recientemente el robo de tanqueros petroleros) para intentar impedir el desarrollo y manufacturando malestar social, en lo cual han fallado. Venezuela se ha defendido repetidamente y ha reelecto a miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Estas últimas décadas, ambos partidos estadounidenses han respaldado a los elementos más violentos de la extrema derecha, porque dichos elementos prometen el recorte de gastos y la venta del país a inversores extranjeros (vendepatria). El mismo patrón que los socialistas hemos leído en libros, está sucediendo hoy frente a nuestros ojos. La ultraderechista Maria Corina Machado (quien apoyó el intento de golpe en 2002 contra Chavez y uno de los mayores respaldos del genocidio perpetrado por Israel) ha prometido un “programa de privatizacion masiva” para deshacer todos los programas socialistas del pais. Esta ultraderechista dice que “Venezuela va a ser la oportunidad más brillante para la inversión de compañías norteamericanas,de gente buena que va a hacer mucho dinero”. Aun cuando la profundamente impopular Machado no tiene posibilidad de tomar el control del país (a pesar de los esfuerzos occidentales), Donald Trump abiertamente persigue los mismos objetivos, y el mismo ha comentado explícitamente que “gobernara el país” y “tomará el petróleo”. Luego de los retrocesos de su política en Asia, lo que estamos viendo es la reafirmación de la “Doctrina Monroe” mientras el presidente Trump trata de controlar al menos el hemisferio occidental (esperando que la resistencia sea más débil). Ni siquiera lo están ocultando, con una “Estrategia de Seguridad Nacional” que en el mes de noviembre declaró que “reivindicaremos y haremos cumplir el corolario Trump respecto a la doctrina Monroe”.
A medida que esto se desarrolla, es importante ver el papel que juega el partido demócrata en la legitimación de estos terribles crímenes, su papel es simple y llanamente, reforzar las incorrectas y absurdas justificaciones para la invasión. Posterior a los ataques el Senador Chuck Schumer publicó una declaración llamando al presidente Maduro “un dictador ilegítimo”, secundado por el representante Hakeem Jeffries quien insistió que Maduro es “un dictador criminal y autoritario” quien además “no es el legítimo jefe de gobierno”. Estos demonios repugnantes malinterpretan el derecho a la defensa contra la agresión extranjera de Venezuela, como “autoritarismo” y depende de una red de organizaciones antisocialistas para blanquear su propaganda y darle un barniz izquierdoso a sus argumentos de derecha. Su meta es neutralizar cualquier oposición de izquierda, mientras que lentamente continúan estrangulando a Venezuela. Y aun cuando ofrecen algún torpe amonestación formal (por ejemplo exigir al presidente que consulte al congreso y determinado papeleo antes de dirigir invasiones que claramente apoyan), no ofrecen resistencia real en lo absoluto.
Esto no es obviamente sobre “narcoterrorismo” (¿de qué trata eso?), o sobre las elecciones en Venezuela (El Tribunal Supremo de Justicia ya verificó el asunto, y el ala derechista de la oposición ni siquiera asistió para impugnar), Esto es acerca del imperialismo.
Como organización, DSA necesita ser firme en su postura militante antiimperialista, y no podemos permitir que la narrativa engañosa del partido demócrata dicte el sendero de nuestra organización.
Si no detenemos esto,o si seguimos el ejemplo incompetente de los politicos del partido democrata; entonces la administracion Trump tendra carta aval para perpetrar ataques similares contra Cuba, Mexico, Groenlandia, o cualquier otro pais que reivindique su soberania.
Por favor únete a nuestra llamada masiva con DSA este martes 06 de enero de 2026, para discutir esto y nuestra respuesta como organización. Es crítico que lo hagamos de manera correcta.
Déclaration du Caucus du XXIe siècle sur l'invasion du Venezuela
En pleine nuit, les États-Unis ont lancé une attaque illégale contre le Venezuela, tuant plus de quatre-vingts personnes (dont Rosa González, âgée de quatre-vingt-un ans) et enlevant le président Maduro et la Première dame Cilia Flores. Il s'agit d'un acte criminel et d'un acte de guerre non autorisé. Nous exigeons non seulement la libération immédiate du président Maduro, mais aussi la poursuite de Donald Trump.
Ce n'est pas la première fois que les États-Unis ont attaqué un président vénézuélien. En 2002, ils ont soutenu un coup d'État violent et illégal contre le président Hugo Chávez, le destituant temporairement pendant quelques jours, jusqu'à ce que le peuple vénézuélien parvienne à déjouer la tentative de coup d'État (comme le relate le documentaire « La révolution ne sera pas télévisée »). De même, les États-Unis ont soutenu des tentatives de coup d'État violentes et illégales en 2014, 2017, 2019 et 2020. Pourquoi ? Parce que les partis politiques au pouvoir aux États-Unis ne veulent pas qu'un exemple positif de socialisme existe où que ce soit dans le monde. Le Venezuela possède certaines des plus importantes réserves de pétrole au monde et a redistribué les richesses du pays sous des présidents socialistes. La Grande Mission du Logement, par exemple, a construit 4,9 millions de logements sociaux en une décennie. Bien que les États-Unis aient eu recours à un blocus économique (notamment plus d'une décennie de sanctions extraterritoriales illégales et, plus récemment, la saisie de pétroliers) pour tenter d'empêcher le développement et de provoquer des troubles liés à la fabrication, ils ont échoué. Le Venezuela s'est défendu à plusieurs reprises et a réélu à plusieurs reprises les membres du Parti socialiste unifié du Venezuela (PSUV).
Ces dernières décennies, les deux partis politiques américains ont soutenu les éléments les plus violents et extrémistes de droite, car ces derniers promettent le repli sur soi et la vente du pays en solde aux investisseurs étrangers (« vendepatria »). Ce même schéma, décrit par les socialistes dans leurs ouvrages, se reproduit aujourd'hui sous nos yeux. L'extrême droite vénézuélienne María Corina Machado (qui a soutenu la tentative de coup d'État de 2002 contre le président Chavez et est une fervente partisane du génocide israélien) a promis un « programme de privatisation massif » visant à démanteler tous les programmes socialistes du pays. Cette extrémiste de droite affirme que « le Venezuela sera une aubaine pour les investissements des entreprises américaines, des gens bien qui vont s'enrichir considérablement ». Bien que Machado, très impopulaire, n'ait actuellement pas les moyens de prendre le contrôle du pays (malgré les efforts occidentaux), Donald Trump poursuit ouvertement les mêmes objectifs et a même déclaré : « Nous dirigerons le pays » et « nous nous emparerons du pétrole ». Après les revers politiques en Asie, on assiste aujourd'hui à la réaffirmation de la « doctrine de Monroe », le président Trump tentant de contrôler au moins l'hémisphère occidental (en espérant une résistance minimale). Ils ne s'en cachent même pas : la stratégie de sécurité nationale de novembre 2025 stipule que « nous affirmerons et appliquerons un corollaire Trump à la doctrine de Monroe ».
Au fur et à mesure que ces événements se déroulent, il est crucial de comprendre le rôle du Parti démocrate dans la légitimation de ces crimes odieux. Son rôle est, tout simplement, de renforcer les justifications absurdes et erronées de l'invasion. Après les attaques, le sénateur Chuck Schumer a publié une déclaration qualifiant le président Maduro de « dictateur illégitime », tandis que le représentant Hakeem Jeffries insistait sur le fait que « Nicolas Maduro est un dictateur criminel et autoritaire » qui « n'est pas le chef légitime du gouvernement ». Ces individus méprisables interprètent à tort la légitime défense du Venezuela face à une agression étrangère comme de l'« autoritarisme » et s'appuient sur un réseau d'organisations antisocialistes pour diffuser une propagande qui donne une apparence de gauche à leurs arguments d'extrême droite. Leur objectif est de neutraliser toute opposition de gauche, tout en poursuivant l'étranglement progressif du Venezuela. Et même s'ils se livrent à des réprimandes procédurales maladroites (par exemple, en exigeant que le président consulte le Congrès et remplisse certains formulaires avant de mener des invasions qu'ils soutiennent clairement), ils ne présentent aucune véritable résistance.
Il ne s'agit évidemment pas de « narcoterrorisme » (qu'est-ce que le narcoterrorisme au juste ?), ni des élections vénézuéliennes (la Cour suprême s'est déjà penchée sur la question, et le principal opposant de droite ne s'est même pas présenté pour contester les résultats). Il s'agit d'impérialisme. En tant qu'organisation, les socialistes démocrates d'Amérique (DSA) doivent adopter une position anti-impérialiste ferme et militante, et nous ne pouvons pas laisser le discours mensonger et trompeur du Parti démocrate dicter notre ligne de conduite.
Si nous ne mettons pas un terme à cela, ou si nous continuons de suivre les directives des politiciens incompétents du Parti démocrate, l'administration Trump aura carte blanche pour lancer des attaques similaires contre Cuba, le Mexique, le Groenland, ou tout autre pays qui revendique sa souveraineté.
Rejoignez-nous le mardi 6 janvier 2026 pour un appel massif avec les DSA afin d'en discuter et de définir notre réponse. Il est crucial que nous prenions la bonne décision.
Deklarasyon Gwoup 21yèm Syèk la sou Envazyon Venezyela a
Nan mitan lannuit, Etazini te lanse yon atak ilegal kont Venezyela, li te touye plis pase katreven moun (ki gen ladan Rosa González ki te gen katreven yon lane) epi li te kidnape Prezidan Maduro ak Premye Dam Cilia Flores. Sa a se yon zak kriminèl e yon zak lagè san otorizasyon. Nou mande non sèlman liberasyon imedya Prezidan Maduro, men tou pou pousuiv Donald Trump nan jistis.
Se pa premye fwa Etazini atake yon prezidan Venezyelyen. An 2002, yo te sipòte yon koudeta vyolan e ilegal kont Prezidan Hugo Chávez, ke yo te retire tanporèman nan fonksyon l pou kèk jou jiskaske pèp Venezyelyen an te reyisi kontrekare tantativ koudeta a (jan dokimantè "The Revolution Will Not Be Televised" la rakonte sa). Menm jan an tou, Etazini te sipòte tantativ koudeta vyolan e ilegal an 2014, 2017, 2019 ak 2020. Poukisa? Paske pati politik ki nan pouvwa Ozetazini pa vle yon egzanp pozitif sosyalis egziste okenn kote nan lemonn. Venezyela posede kèk nan pi gwo rezèv petwòl nan lemonn e li te redistribiye richès peyi a anba prezidan sosyalis yo. Pa egzanp, Gran Misyon Lojman an te konstwi 4.9 milyon inite lojman sosyal nan yon deseni. Malgre ke Etazini te fè yon blokaj ekonomik (ki gen ladan plis pase yon deseni sanksyon ekstrateritoryal ilegal e, pi resamman, sezisman bato ki vann petwòl) pou eseye anpeche devlopman epi pwovoke dezòd ki gen rapò ak fabrikasyon, li te echwe. Venezyela te defann tèt li plizyè fwa epi li te re-eli manm Pati Sosyalis Ini Venezyela a (PSUV) nan plizyè okazyon.
Nan dènye deseni yo, tou de pati politik ameriken yo te sipòte eleman ki pi vyolan ak ekstremis nan dwa la, paske gwoup sa yo pwomèt izolasyonis ak vant peyi a bay envestisè etranje ("vendepatria"). Menm modèl sa a, ke sosyalis yo dekri nan ekri yo, ap dewoule devan je nou jodi a. María Corina Machado, figi ekstrèm dwat Venezyelyen an (ki te sipòte tantativ koudeta 2002 kont Prezidan Chávez la epi ki se yon gwo sipòtè jenosid Izrayèl la) te pwomèt yon "pwogram privatizasyon masiv" ki vize demonte tout pwogram sosyalis peyi a. Ekstremis dwat sa a deklare ke "Venezyela pral yon benediksyon pou envestisman konpayi ameriken yo, bon moun ki pral vin pi rich." Malgre ke Machado, ki pa popilè ditou, kounye a pa gen mwayen pou pran kontwòl peyi a (malgre efò Lwès lan), Donald Trump pouswiv menm objektif yo ouvètman e li menm deklare: "Nou pral dirije peyi a" epi "nou pral pran kontwòl petwòl la." Apre echèk politik ann Azi, kounye a nou wè yon reafimasyon "Doktrin Monroe" a, avèk Prezidan Trump k ap eseye kontwole omwen Emisfè Lwès la (avèk espwa yon rezistans minimòm). Yo pa menm eseye kache sa: Estrateji Sekirite Nasyonal Novanm 2025 la stipile ke "nou pral deklare epi aplike yon Korolè Trump pou Doktrin Monroe a."
Pandan evènman sa yo ap dewoule, li enpòtan pou nou konprann wòl Pati Demokrat la nan lejitimize krim terib sa yo. Wòl li, tou senpleman, se ranfòse jistifikasyon absid ak mal gide pou envazyon an. Apre atak yo, Senatè Chuck Schumer te pibliye yon deklarasyon kote li rele Prezidan Maduro yon "diktatè ilejitim," pandan ke Reprezantan Hakeem Jeffries te ensiste ke "Nicolas Maduro se yon diktatè kriminèl ak otoritè" ki "pa chèf gouvènman lejitim nan." Moun meprizan sa yo mal entèprete otodefans Venezyela kont agresyon etranje kòm "otoritarism" epi yo konte sou yon rezo òganizasyon anti-sosyalis pou gaye pwopagann ki bay yon vèni goch a agiman ekstrèm dwat yo. Objektif yo se netralize tout opozisyon goch pandan y ap kontinye trangle Venezyela piti piti. E menm si yo angaje yo nan pwosedir reprimann maladwat yo (pa egzanp, lè yo mande prezidan an pou konsilte Kongrè a epi ranpli sèten fòm anvan yo fè envazyon yo sipòte klèman), yo pa ofri okenn rezistans reyèl.
Sa a evidamman pa gen rapò ak "narkoterorism" (ki sa narkoterorism ye egzakteman?), ni li pa gen rapò ak eleksyon Venezyelyen yo (Lakou Siprèm lan deja adrese pwoblèm lan, epi prensipal opozan dwat la pa t menm pran lapenn konteste rezilta yo). Sa a se sou enperyalis. Kòm yon òganizasyon, Sosyalis Demokratik Amerik yo (DSA) dwe pran yon pozisyon anti-enperyalis fèm ak militan, epi nou pa ka kite diskou malveyan ak twonpe Pati Demokrat la dikte aksyon nou yo.
Si nou pa mete yon fen nan sa, oswa si nou kontinye suiv direktiv politisyen enkonpetan yo nan Pati Demokrat la, administrasyon Trump la ap gen kat blanch pou lanse atak menm jan an kont Kiba, Meksik, Groenland, oswa nenpòt lòt peyi ki revandike souverènte li.
Vini jwenn nou nan Madi 6 Janvye 2026, pou yon apèl masif ak DSA yo pou diskite sou sa epi defini repons nou an. Li enpòtan pou nou pran bon desizyon an.